Por mucho “Carpe Diem” que aconseje la gente por las calles, que si debemos vivir el momento, que no tenemos que mirar atrás… a veces a todos nos gusta echar un vistazo a tiempos pasados y recordar buenos momentos. Ese ha sido mi caso hoy, aunque de una manera un poco especial.
Tenía una conversación con una amiga por el archiconocido cliente de mensajería instantánea MSN Messenger. Comenzamos a hablar de hermanos, de nuestros más y nuestros menos con ellos, y se me escapó el decir que “en septiembre, hará dos años que me vine a vivir a Málaga”
Así es, amigos. El tiempo se pasa volando, y por suerte o por desgracia llevo, a día de hoy, casi 19 meses aquí. Los mismos meses que hace que pisé por primera vez una de las aulas de la ETSIIT.
Lo recuerdo como si fuera ayer (siempre he querido decir esta frase). He de decir que estaba un poquito asustado, pues los rumores que se oían sobre telecomunicaciones no eran nada alentadores, y no estaba muy seguro de si ésta era la carrera que quería hacer. Pero eso es algo que quizá cuente en otra ocasión.
Ese día fue bastante aburrido… clases de Electrónica Digital, Fundamentos de Cálculo, y Laboratorio de Tecnología Electrónica. Cumplí con mi horario y cogí el autobús con destino a mi casa.
Desde entonces me han pasado mil cosas, la mayoría de ella buenas: He conocido a grandes amigos, dos de los cuales escriben conmigo en este blog. He aprobado mi carnet de conducir y varias asignaturas de la carrera. Y me he enriquecido como persona, que es lo más importante.
En definitiva, mi andadura por Málaga ha sido hasta ahora una de las mejores experiencias de mi vida, y espero que siga así.
Moraleja: Si quieres estudiar una ingeniería, pero no sabes cuál, y tienes la posibilidad de venir a Málaga… no lo dudes. No te arrepentirás.
Tío, me acuerdo de nuestro primer día en la ETSIT como si fuera ayer, y ha pasado ya algo más de un año y medio. Cómo pasa el tiempo