A menudo se ven por las mesas de la ETSIIT gran variedad de dibujos. Algunos de ellos son aburridos, otros son graciosos, otros obscenos… Quiero contaros la historia de uno de ellos:
Era una tarde de inicios de primavera, probablemente un martes. Matías y yo nos encontrábamos en una clase de Redes de Computadores, que como bien apuntaba de vez en cuando el profesor, era bastante aburrida. Resulta que cuando la gente se aburre, desvía su atención y esfuerzo a cosas que normalmente calificaríamos como estupideces, pero que te ayudan a salir de un estado de completa evasión que en Almería denominamos “quedarse pillao”. Fue en ese momento cuando, de las manos artistas de Matías, nació un pequeño dibujo de (atentos) un hombre que se emocionaba al ver por primera vez en su vida una pera.
Ayer nos reencontramos con el dibujo, retintado (aunque sin la pera) y con una inscripición a su lado.

Así que podemos decir que, oficialmente, tenemos mascota. Su creador le ha llamado Zuchini, y ya forma parte de nuestros corazones.
Quién sabe, puede que en un futuro salga hasta una camiseta con nuestro amigo en ella. Yo desde luego querría tener una.